#Guerra

Por Emilio Salvi, escritor bonaerense

Refresco la pantalla de mi smartphone. El algoritmo global me anuncia en titulares de diversos tamaños, con letras de estilos impactantes y en infinidad de portadas de sitios web, que Rusia ha desatado la #Guerra. Que el antiguo país de los zares abre una nueva era de desastre para la humanidad.

Una #guerra salvaje, cruel. La #Rusia de #Lenin y de #Stalin. Perpetró en la madrugada de éste jueves la invasión de #Ucrania, un país europeo, libre e independiente,desafiando abiertamente a la OTAN.   

El gran Oso ha despertado del letargo. Y nostálgico de su pasado invadió un país indefenso,  atacando por tierra, mar y aire. La violación de las fronteras de la civilización se extendió rápidamente por el centro y el este de @Ucrania.

Hoy se reportaron explosiones en #Kiev, y un funcionario ucraniano dijo que la capital fue alcanzada por #misiles. Al promediar la mañana se registraron disparos y explosiones en distintos barrios de la ciudad, mientras tropas ucranianas se enfrentaban con blindados rusos en las localidades de Dymer e Ivanik.

Cliqueo sobre mi ordenador y todos los buscadores redirigen a Rusia, a la guerra a la que nos empuja, a Ucrania avasallada, a los bombardeos de edificios y a las imágenes de @tanques de guerra avanzando por las calles de Kyev. A la población civil refugiada en los túneles de los subterráneos.

Vuelvo a mi vida. #Argentina, tan lejos de la violencia y de la guerra. Tengo que seguir mi día. Acá el sistema funciona, me digo a mi mismo, las oportunidades, el consumo, la felicidad.

Envío algunos mensajes de audio a mis contactos de watsapp, agendo nuevos teléfonos de compañeros de trabajo y doy unos últimos ajustes al blog en que estoy trabajando.

El visor de la pantalla marca las 13.30hs. Me propongo dejar un momento la oficina. Salir cinco minutos, respirar el aire de la ciudad. Ese aire contaminado por el hedor de los desechos cloacales volcados al Río, enrarecido por la combustión de los motores, por los desperdicios que expelen las plantas procesadoras de petróleo, por la lluvia de polvo de coque que llega desde Ensenada. Ese aire que suele picar en el paladar cuando uno bosteza por las mañanas, y proviene de la basura que se acumula a cielo abierto en el depósito del CEAMSE

Entonces vuelvo. Estoy en #LaPlata, Argentina. Lejos de Rusia, de los salvajes, de la guerra. Me encamino por la avenida siete, cruzo la plaza Dardo Rocha y sus veredas arboladas de tilos, hasta llegar a un local de comida.

Formo la fila en la vereda, hay otros clientes aguardando. Todos vamos ataviados con barbijo. Mientras aguardan el turno algunos se entretienen con su ipod o con su reloj inteligente. Otros cargan con su maleta o su ordenador portátil. El local es reducido y el cartel en la puerta establece la permanencia de tres clientes al mismo tiempo.

La concurrencia de la casa de comidas está conformada principalmente por vecinos del centro platense, gente mayor, señoras de tapado, calvos propietarios de departamentos que cotizan en miles de dólares. Pero hay otros ciudadanos que frecuentan el local; son los nuevos empleados de los Ministerios, funcionarios de rangos medios, oficinistas acomodados, bien vestidos y almidonados. Por último, en determinados horarios, uno puede hallar allí a esforzados estudiantes universitarios, hijos de la clase media, o de familias trabajadoras, que apuestan todo al sueño del ascenso social.

Por fin llega mi turno. Ingreso al local, delante de mí una señora y un oficinista aguardan sus viandas. Frente al mostrador pido a la empleada mi tarta y ella la mete al microondas.

En ese instante ingresa una niña por la puerta, no tendrá más de seis o siete años. Lleva el cabello revuelto y ropa usada. La señora y el muchacho recogen sus viandas, mientras la pequeña espera, como escondida, ante la vista de todos. No habla, no pide nada.

Es evidente que está desorientada, y aunque vive en las calles de la ciudad, no tiene nada en el centro. Necesita comer, respirar un poco, amanecer otro día .

Me acerco y le pregunto, querés algo. Una voz casi inaudible dice “un jugo”, entonces le sugiero «un sándwich». Ella solo asiente con su carita percudida.

El tiempo transcurre. Desde la cocina se oye como preparan mi pedido, al que ahora se agregó el sándwich.

Un rato más. Por la puerta ingresa otro niño. Se parece a mi amiga. Con apenas cinco años a cuestas. Menudo, cabello pegado, ropa raída, se para en el centro del local. Es tu hermano?, pregunto. Ella asiente. La cocinera trae la milanesa con su pan y lo pone al mostrador.

Puedo pedirte un favor, le digo, me cortas el sándwich en dos. Se queja un poco la empleada pero va hasta el fondo y vuelve con la vianda dividida.

Vuelvo a mirar. Ahora son tres los niños esperando detrás mío. El último ha llegado sin que lo note. Tendrán que dividirlo en tres partes, pienso. Salgo

A mi lado salen los purretes. Se dirigen a la esquina, donde los esperan un padre, una madre y un bebe de brazos. Al igual que mis amigos, el resto de la familia luce desarraigada.

La madre sonríe mirando al vacío y atesora entre sus manos huesudas el regalo que hoy se les ha presentado para el almuerzo.

Lentamente el clan arrastra petates y sombras calle abajo. Escapan, huyen de las miradas de los transeúntes del centro. Buscan apaciguar el dolor de las esquirlas cotidianas. Se encaminan hacia de algún edificio en ruinas, dónde acurrucar sus miedos cuando la noche estalle y no haya un algoritmo para nombrarlos.

En cuantas porciones habrán dividido la vianda, pienso. Quien comenzó está #guerra. Cuando

Diario del viernes

Con el diario del viernes
es más fácil

El pueblo
no ha tronado su mensaje
Y los titulares
se agazapan dormidos en la red

Me pregunto
Como sería
sin la peste
/Nuestros líderes saliendo al balcón
/Las banderas ondeando en la plaza

Las naciones del mundo entonando aquella canción olvidada

Con el diario del viernes
es más fácil.

Todo lunes
es Domingo
antes

La trama

al gran Robin Hood

El niño estudia
la revista sobre la mesa
El estampado
de la cubierta «a todo color»

Atraído
por acción
de los cuadros
comienza a ver trazos en el paisaje
Emociones
en los rostros

Finalmente,
descubre los diálogos,
El texto de la historieta.
De la lectura a la imaginación,
un solo segundo…

Sin dudarlo,
toma parte en la trama
Está decidido:
él también escribirá la historia.

#Carpincho

Carpincho
es mi nombre
Mi palabra clave

Amo la estera
del Ibera
Disfruto de la noche
del barro, del agua

Fui Capibara o chigüire

Cuando el hombre era ‘avá’

y el agua

formaba un océano


Todo Carpincho
Soy
Algoritmo
configuración,
Modo Carpincho
Fondo de pantalla
Avatar
Arroba, Carpincho
Numeral

Emoji
Tik tok, animación
Googlea,  Carpincho
en Twitter o Instagram

Nordelta, enter, humedales
Delta del Paraná
barra diagonal, carpincho
/Carpincho en su habitat
/Carpincho al natural

*Emilio Salvi, escritor bonaerense

Спутник V

🇦🇷🇷🇺

Desperté en Moscú
Pude ver un cielo alto
y celeste
La blanca nieve
La inmensa estepa
de la Madre Rusia

Mi brazo en alto
Cientos de brazos
levantados
en la hilera del Hospital
Brazos de trabajadores
Brazos del pueblo

Solidaridad y trabajo!
Cantaban las enfermeras
Trabajo y salud!
Viva la vida!

Yo estaba en Argentina
Un hospital público
y gratuito
en La Plata
Estacione mi Lada
hice la fila
.
Una muchacha
de blanco
Tomó mis datos,
mi nombre Ruso

Escritor
Periodista
Delegado gremial,
Llené el formulario

Tomé asiento
junto a los campesinos
Acabo de recibir mi licencia
en el hospital
del barrio de Romero
dijo la chica

Tranquilo
Es un pinchazo…

No sentí nada
Solo al salir
ví el frío
de la mañana
La bandera
flameando en lo alto

El pueblo
agolpado
a las puertas
de la revolución
Gritando Спутник V
Спутник V!

Fui electo Vocal de SADE La Plata

En la última Asamblea General Ordinaria de SADE La Plata, fui electo como Vocal de la institución.

La asunción de éste cargo significa para mi un gran reconocimiento, una nueva responsabilidad y una gran alegría, dado que llevo transitada una interesante trayectoria como trabajador de la palabra, como parte del pueblo y de la cultura popular.

Con el compromiso renovado, procuraré aportar a la organización de los escritores.

Emilio Salvi

Dando la batalla cultural a nivel internacional

Hace poco tiempo atrás asumí como responsable de Propaganda en Argentina, dentro de la Federación Internacional de Escritores por la Libertad (FIEL). Sin dudas una gran responsabilidad en la batalla cultural por un mundo mejor y más equitativo.

En esta nueva experiencia me encontré con escritores y artistas de todo el planeta para compartir no solo la poesía, sino también la música y la lucha por los derechos humanos, de los trabajadores y de los pueblos a ser libres

Los invito a sumarse

https://fielorg.wordpress.com/

Participantes del IV Encuentro Internacional de Escritores «La Luna con Gatillo».

El escritor Emilio Salvi participará del IV Encuentro Internacional de Escritores «La Luna con Gatillo». El encuentro se desarrollará de manera virtual, entre los días 29 de marzo y 4 de abril del 2021.

Salvi nació en General Belgrano, provincia de Buenos Aires, desde jóven comenzó a escribir de manera autodidacta. Reside en la ciudad de La Plata donde trabajo.

En 1991 obtuvo una mención de honor en el Concurso de Poesía “Rodolfo Falcioni” de la Sociedad de Escritores de la Provincia de Buenos Aires ( SEP ) .

En 1992 el Consejo Deliberante de General Belgrano, reconoció su obra junto a otras, como parte del “patrimonio de la cultura local ” .

En 1996 colaboró en Prensa del Congreso de los Trabajadores de la Argentina (La Plata – Berisso – Ensenada ( CTA ) .

Desde 2003 participó del Foro por los Derechos de los Niños y a partir de 1995 fui redactor del periódico “El Trabajador Estatal”.

En 2015 asumió como Director de Prensa de ATE Bs. As. En 2017 fue premiado en el Concurso de Relatos “Miguel Briante ” organizado por la Facultad de Periodismo y Comunicación Social (UNLP ) .

Ese mismo año fue premiado en el Concurso de Cuento Corto “Osvaldo Soriano” de la misma casa de estudios . Desde 2019 se desempeña como Director de Cultura de ATE bonaerense.